Los siete pecados capitales de las presentaciones en público. Pecado #2

Menudo coñazo le he pegado

Célebre frase a micrófono abierto de José Mª Aznar, después de uno de sus discursitos

Los siete pecados capitales de las presentaciones en público son los siguientes:

  1. Decir mucho… ¡para no decir nada!
  2. Aburrir
  3. Que no te entiendan
  4. Entrar en pánico
  5. Leer los papeles
  6. Ser inflexible con el guión
  7. Intentar convencer

Y en el número dos…

Pecado #2: Aburrir

Aburrir es un problema conectado con la creatividad, el fondo y el contenido de la presentación. El ponente tiene que dar contenido a la audiencia y a la vez hacer que ésta esté atenta.

Algo complicado… Pensemos, por ejemplo, en lo que sucede con la publicidad: Recibimos alrededor de 2.900 mensajes comerciales al día por persona. De éstos, atendemos sólo a 50. De estos 50, nos interesan 25. Y de estos 25, sólo 3 provocan la acción. Así, si un mensaje publicitario debe ser «especial», una presentación en público también. Debe ser la más recordada.

Pero… ¿Cómo podemos hacerlo? ¿Qué nos puede ayudar? Sebastià Serrano dijo algo así como

Somos animales eminentemente visuales. Lo que nos entra por los ojos, enseguida toca a la puerta de las emociones.

En esta frase se entiende que debemos dar un paso más allá en el lenguaje conceptual y llevarlo al lenguaje simbólico. Porque la información es fugaz, transita y pasa: Retenemos como máximo un 30% de los mensajes que recibimos. Al cabo de la semana este 30% pasa a un 15% y pasado más tiempo baja hasta el 5%.

Por ello, debemos entender, pero sobre todo sentir: Lo que sentimos es aquello que recordaremos. Como ponentes, tenemos que conectar con las experiencias, con el mundo individual, pasar de lo racional a lo emocional. Porque la emoción es una fuente de recuerdo, usarla nos ayuda a recordar. Se trata de, mediante un lenguaje metafórico, hacer que la audiencia visualice nuestras ideas en su mente, como si quisiéramos conectar una historia o anécdota con la realidad individual.

Crear esta historia o cuento nos dará un plus de atención. Pero, ¡cuidado!: Después es indispensable tener la habilidad para mantener esta atención…

¿Qué virtudes «resuelven» el pecado?

  • Huir de la literalidad
  • ¡Creatividad!

Publicado por

zonya

Copywriter amante de la comunicación y defensora del briefing digno.