Los siete pecados capitales de las presentaciones en público. Pecado #1

Hace ya algunos meses asistí a un seminario impartido por Ferran Ramon Cortés en un encuentro presencial de la UOC. En ese encuentro, Ferran habló de los siete pecados de origen aplicados a un comunicador en presentaciones en público, como claves para descubrir nuestras habilidades y dejar de lado los estereotipos. Este tema está desarrollado en su libro «La isla de los 5 faros. Un recorrido por las claves de la comunicación».

Los siete pecados capitales de las presentaciones en público son los siguientes:

  1. Decir mucho… ¡para no decir nada!
  2. Aburrir
  3. Que no te entiendan
  4. Entrar en pánico
  5. Leer los papeles
  6. Ser inflexible con el guión
  7. Intentar convencer

Empecemos por el primero…

Pecado #1: Decir mucho… ¡para no decir nada!

Hay una tendencia a «rellenar» en los discursos, lo que hace que muchas veces acabemos hablando muy rápido. Además, cuando se dicen demasiadas cosas, el receptor escoge aquello que le parece más importante. Y esto no es bueno, porque una presentación ha de transmitir una idea.

Ferran Ramon Cortés puso como ejemplo los mensajes en época de campaña electoral. Emitir cada día un mensaje no crea un mensaje de campaña, sino que las ideas se han de repetir para consolidarlas. Y es que, aunque podamos recibir aproximadamente unos 300 mensajes durante una campaña electoral, cuando una persona va a votar sólo sabe dos, como mucho tres.

Muchas veces pasa también que, cuando no se tiene claro el mensaje, empezamos a «divagar» y hacemos que nuestra audiencia se pierda. Por ello, debemos estructurar las presentaciones en público siguiendo el esquema:

¿Qué virtudes «resuelven» el pecado?

Para evitar caer en la tentación de este pecado, debemos buscar los aspectos funcionales al mensaje. ¿Qué debemos hacer para hacerlo bien?

  • Concreción
  • Una única gran idea
  • Escrita en una frase

Publicado por

zonya

Copywriter amante de la comunicación y defensora del briefing digno.